Un año más de vida nueva
de agua fresca y clara
Una oportunidad nueva para transformar cosas
Una ventana abierta para poder volar
un cielo claro y enorme
Feliz nueva vida
Feliz año nuevo
Feliz nuevo comienzo
jueves, 29 de julio de 2010
lunes, 11 de enero de 2010
Never give up
No matter what is going on
Never give up
Develop the heart
Too much energy in your country
Is spent developing the mind
Instead of the heart
Be compassionate
Not just to your friends
But to everyone
Be compassionate
Work for peace
In your heart and in the world
Work for peace
And I say again
Never give up
No matter what is going on around you
Never give up
D.L.
Never give up
Develop the heart
Too much energy in your country
Is spent developing the mind
Instead of the heart
Be compassionate
Not just to your friends
But to everyone
Be compassionate
Work for peace
In your heart and in the world
Work for peace
And I say again
Never give up
No matter what is going on around you
Never give up
D.L.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Esta mañana
Todo arde con luz clara.
El cielo otra vez tiene un azul intenso,
mis plantas,
la casa,
la luz tenue se cuela por las ventanas,
mis ojos serenos.
Las palabras escritas por el desamor y el dolor de leerlas, se van extinguiendo poco a poco,
se funden con la luz de esta mañana.
Un té humeante de frutas secas despierta la alegría.
Los recuerdos de olores pasados rondan la estancia
canela, manzana, vainilla, coco, citronella.
En la hamaca se columpia suavemente la nostalgia chiquita, etérea.
Pero todo arde con luz clara.
Los pájaros cantan al nuevo día,
el viento ligero entra moviendo
las hojas del pequeño árbol de la abundancia,
el rayo de sol atraviesa el cuarto
bañando el papel de la libreta,
la pluma espera tranquila, callada.
Cada parte de mi cuerpo descansa,
mi corazón disfruta y celebra este día.
Hay un silencio agradable,
una pausa,
un suspiro.
Los remolinos en mi cabeza se han ido.
El dolor salió a escondidas muy temprano esta mañana
dejó una estela leve tras su caminar,
cuando desperté se había llevado con él los recuerdos de unos ojos profundos
y de su breve y transitorio estar por mi vida.
Esta mañana la soledad taciturna aguarda junto a la pluma y el papel,
callada, tranquila
me hace compañía.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Through The Roof 'n' Underground
Tienes razón, fue hermoso estar juntos otra vez
te conozco desde que tenías diez
te he estado esperando
y tú me esperabas a mi, con la certeza de encontrarnos.
Cada encuentro es una sorpresa y un descubrimiento,
hoy un titere de la India
hoy la gramática infalible de su movimiento
ayer mis viajes
hoy los tuyos
¿cuándo estaremos cerca de nuestra Turquia?
Agapi mu
Tu nombre viene del mar, me dices
y en tus palabras la alegria de sentirme
y en mis ojos la nostalgia de una próxima despedida
siempre así, nuestra historia va avanzando.
Sirena mia por lo menos date cuenta, me dicen tus ojos
pa qué seguir llorando mi niño, pa qué
si sólo son tres días y nos quedan dos.
Tengo una espinita clavada, no es tú, no yo
tenías razón ese día en el bar... no te vi, porque te sentia desde antes, desde siempre
Agapi mu no necesitaba verte, hoy me sé de memoria tu cuerpo
y lo cursi ya no existe
y el pasado se quedo escrito en pharsi
Shukran yahabibi, Shukran cada vez
Te acuerdas esa noche? Through The Roof 'n' Underground?
después de haber cruzado varias fronteras,
Eugene tiene razón, "the diference its non".
bendita desestructuración,
así te puedo escribir lo que quiera.
Agapi mu
Ya estarás de nuevo en Tailandia
qué rápido se nos paso
ahora a diferencia de nuestros otros encuentros, ya no te extraño
ni tú a mi
ya te sé.
Adivina, adivinanza, ¿qué tiene un principe en la panza?
¿qué tiene su sirena en la coraza?
hay que escaparnos por el techo o por debajo en el subsuelo
Agapi mu
nereida mu, sí soy tu nereida
una y otra vez
allí estaremos viendo la tarde en algún café del Bósforo
Through The Roof 'n' Underground
en la mezquita azul
con thé de jamaica y cubitos de azúcar.
Si sólo son tres días sirena mía y nos quedan dos.
Yo aquí te esperare
allá esperame tu
agapi mu
On the Roof 'n' Underground.
sábado, 12 de diciembre de 2009
CHICO POESIA
Tres de la mañana en punto
Lo vi de reojo vestido como Mr. White
Tarantino o un perro reservado?
el me dijo: yo fo ya Fa
tú te la Mi
tú te la se
te la me ti
y no sé que más
yo me sorprendí
me chorea pensé!
a ver otro, le contesté
entonces con aliento alcohólico recitó
con mirada atónita y emocionada
le dije, te quiero besar!
El dijo sí! sostenme que me caigo
Lo sostuve hasta el amanecer
Hueles rico, murmuró
Sabes rico, confesó
Dame tú teléfono
Se lo di
Cómo te llamas
Vainilla, respondí
Cinco de la mañana en punto
Me puse mi peluca roja y le di vueltas
En la pista de baile
Letras neón “el wawis”
Ocho de la mañana en punto
Tú si tienes pegue con los gays pensó!
Respondí es porque parezco travesti
Sonrió
Platicas raras
Todos se llaman igual
Un tal lalo, otro lalo, más lalos
Chilaquiles rojos al amanecer
Luego la plancha del zócalo
Me mordió el pie
Nadie me había mordido el pie en el zócalo
Diez de la mañana en punto
Cuarto de hotel
Me derrito
Arriba , abajo
Mi mano inspecciona
El chico poesía me dice cosas como por telepatía
Mi cuerpo se estremece
El cuerpo del chico poesía, parece una verdadera poesía
Sabe a sal mezclada con vainilla
Su pecho, ay que pecho!
Entonces ahora yo soy la que le dice:
yo te la Mi
yo te la se
yo la me ti
y no sé que más
ya me perdí
ya ni me acuerdo
ducha de agua fría
despertamos y seguimos allí
Tres y media en punto de la tarde
Suena la alarma de mi celular
Just in time!
Abandonamos el lugar de los hechos
El hecho es que el chico poesía me hizo poesía
El viaje de metrobus se hace corto
Estación Campeche
Bajan
El cliché de, nos llamamos
Me dijo, tienes mi celular no?
Y tu el mío
Si, vainilla
Cuatro y media de la tarde en punto
Piso un charco
Sonrío
A veces sé las repuestas
Hoy no sé nada
Pero tengo una duda
Y es, si volveré a leer en tu cuerpo otra vez?
Lo vi de reojo vestido como Mr. White
Tarantino o un perro reservado?
el me dijo: yo fo ya Fa
tú te la Mi
tú te la se
te la me ti
y no sé que más
yo me sorprendí
me chorea pensé!
a ver otro, le contesté
entonces con aliento alcohólico recitó
con mirada atónita y emocionada
le dije, te quiero besar!
El dijo sí! sostenme que me caigo
Lo sostuve hasta el amanecer
Hueles rico, murmuró
Sabes rico, confesó
Dame tú teléfono
Se lo di
Cómo te llamas
Vainilla, respondí
Cinco de la mañana en punto
Me puse mi peluca roja y le di vueltas
En la pista de baile
Letras neón “el wawis”
Ocho de la mañana en punto
Tú si tienes pegue con los gays pensó!
Respondí es porque parezco travesti
Sonrió
Platicas raras
Todos se llaman igual
Un tal lalo, otro lalo, más lalos
Chilaquiles rojos al amanecer
Luego la plancha del zócalo
Me mordió el pie
Nadie me había mordido el pie en el zócalo
Diez de la mañana en punto
Cuarto de hotel
Me derrito
Arriba , abajo
Mi mano inspecciona
El chico poesía me dice cosas como por telepatía
Mi cuerpo se estremece
El cuerpo del chico poesía, parece una verdadera poesía
Sabe a sal mezclada con vainilla
Su pecho, ay que pecho!
Entonces ahora yo soy la que le dice:
yo te la Mi
yo te la se
yo la me ti
y no sé que más
ya me perdí
ya ni me acuerdo
ducha de agua fría
despertamos y seguimos allí
Tres y media en punto de la tarde
Suena la alarma de mi celular
Just in time!
Abandonamos el lugar de los hechos
El hecho es que el chico poesía me hizo poesía
El viaje de metrobus se hace corto
Estación Campeche
Bajan
El cliché de, nos llamamos
Me dijo, tienes mi celular no?
Y tu el mío
Si, vainilla
Cuatro y media de la tarde en punto
Piso un charco
Sonrío
A veces sé las repuestas
Hoy no sé nada
Pero tengo una duda
Y es, si volveré a leer en tu cuerpo otra vez?
jueves, 19 de noviembre de 2009
De las personas que no volvemos a ver jamás o quizás si...
JUEVES: for the memory of what we had and what is to come...
De todos esos amigos que alguna vez estuvieron cerca y compartieron mi vida de alguna manera, de los amantes que compartieron la cama y las palabras, de todas esas personas con las alguna vez reí, de todos ellos a veces me acuerdo, pero hoy en especial pensaba en Michel y en la primera vez que la vi abriendo la puerta de su casa. Recordé sus ojos negros, su acento francés y sus botas para la lluvia, de lo amable que era y los pasteles tan ricos que hacía, de que me enseño a cultivar lechugas, a recolectar frambuesas y hasta hacer cerveza casera. Me acordé una tarde en la que todos nadamos desnudos en el mar frío, en lo divertido que era estar escuchándola hablar, cómo cuando me conto que una vez le dijeron que ella en su vida pasada se había muerto ahogada en las aguas árticas, en un deshielo en Rusia. Recordé también su hermosa casa, toda de madera, las algas de mar, el cayak y a sus hijos, recordé su risa franca y la vez que recibí una postal de ella desde Australia, hace tanto tiempo que no sé de ella y de Steve, los pensé sentados en su sala, quizás estarán fumando, quizás estén en el jardín cuidando de sus plantas.
Luego me acordé de Pablo y de la primera vez que lo vi. Íbamos en un pesero, yo iba sentada, él se subió y se sujeto del tubo, traía una bufanda color azul fuerte y el cabello amarrado en una cola de caballo, en ese tiempo aun se usaba, me sorprendieron sus ojos azules, grandes, encantadores, no sé si el también me vio esa vez, ocasionalmente lo vi dos o tres veces más, quizás nunca olvide su cara, pues dos años más tarde un día llegando a la escuela, una amiga me dijo: mira él es Pablo, yo sabía que eran los mismos ojos azules que había visto aquel día. Me acuerdo de cuando nos quedamos solos en la locación del centro, del corto qué estábamos filmando, él estaba en arte y yo asistía dirección, había corte a cenar pero nosotros nos quedamos solos en el set, nos besamos por primera vez a la luz de las lámparas de tuxteno del cuarto de un personaje alcohólico. También me acuerdo de cuando pintábamos en la pared de su cuarto con un plumón azul, pintábamos y escribíamos frases para siempre recordarnos, aunque ahora ya ni me acuerdo lo que pintamos. Me acorde también de la primera vez que nos quedamos a dormir juntos y la sensación cuando se fue, de estar como de vacaciones, como en un día soleado, como cuando vas a la playa y el mar está tibio y todo está bien y uno es inmensamente feliz sabiendo que mañana también amanecerás en el mismo lugar. Ese día al despedirnos me asome por la ventana, se veían las hojas de los árboles de un verde intenso y entraba la luz de la tarde, a lo lejos Pablo me mandaba besos y brincaba, parecía feliz. Nos recuerdo en piyama escribiendo cada quien en silencio o editando hasta la madrugada, escapándonos en un océano de besos, volviendo al trabajo y repitiendo una y otra vez los mismos cuadros de la misma secuencia, nos recuerdo tan cercanos, tan confiados. Algunas veces lo he vuelto a ver, nos vemos lejanos aunque con cariño, nos vemos sin saber ahora exactamente quienes somos, en el fondo a veces prevalece una ligera nostalgia de ese tiempo juntos, de esas interminables hermosas vacaciones.
En Marisa también pensé y en su traje de surfista en la playa, no importaba que no hablara español y qué mi inglés fuera pésimo, su risa era tan contagiosa, su manera de bailar tan divertida, era una chica enorme, morena y de rastas, andaba en patineta, vivía en un pequeño tráiler y aunque nunca nos dimos los teléfonos o alguna dirección, cuatro años después la volví a ver en algún pueblo remoto en donde estaba nevando y hacía un frío que te congelaba la cara. Ella se acerco a mí con su risa inolvidable y me dijo : Me recuerdas a una chica mexicana , que se llamaba Adriana!!. Me acorde también de su historia con "el chiquilin" un cholo de San Blas del que se enamoro perdidamente y por el cual estaba triste, según yo nunca lo volvió a ver después de que durmió con ella en la playa, o quizás si, tal vez algún día, sí la vuelvo a ver me lo contará.
Me acordé de Kelly, el chavo rubio de Seattle, de cuando comimos pescado asado con romero, en la palapa en forma de kiosko que estaba atrás de la casa, la casa de ventanas rotas, discos de jazz y el mar como jardín. Nos recuerdo bailando con Walker, Mariana y Cédric, riéndonos a carcajadas por los efectos de tanta yerbita santa. Qué habrá pasado con él? Lo último qué supe es que otro amigo lo fue a visitar y su padre le dijo que estaba en un centro de rehabilitación para adictos al crack. Ahora me gustaría volverlo a ver o no sé a veces me gustaría repetir lo ya vivido y regresar a ese recuerdo.
Otra que a veces aparece en mis recuerdos es Rebeca, que fue como si se la hubiera tragado la tierra, no la veo desde que teníamos catorce años y usábamos esas falditas de cuadritos verdes y calcetas altas blancas, con colitas de caballo y pulseras de colores “gummi”, quería acordarme de que hablábamos pero no logro recordar nuestras platicas, solo recuerdo que nos escribíamos cartas durante las clases como cuentos animados con varios dibujos de historias en donde nosotras éramos las protagonistas, me encantaban sus dibujos y su caligrafía de letra bien definida, como pequeñas historietas. Alguna gente se preguntaba que tanto nos escribíamos, otros seguro alimentaban sus más raras fantasías pensando que éramos un par de lesbianas pubertas hablando de amor, las cartas se quedaron en una bolsa grande en algún lugar de la casa de mis padres y lo cierto es que hasta quince años después no volví a divertirme tanto al escribirme con alguien.
De todos esos amigos que alguna vez estuvieron cerca y compartieron mi vida de alguna manera, de los amantes que compartieron la cama y las palabras, de todas esas personas con las alguna vez reí, de todos ellos a veces me acuerdo, pero hoy en especial pensaba en Michel y en la primera vez que la vi abriendo la puerta de su casa. Recordé sus ojos negros, su acento francés y sus botas para la lluvia, de lo amable que era y los pasteles tan ricos que hacía, de que me enseño a cultivar lechugas, a recolectar frambuesas y hasta hacer cerveza casera. Me acordé una tarde en la que todos nadamos desnudos en el mar frío, en lo divertido que era estar escuchándola hablar, cómo cuando me conto que una vez le dijeron que ella en su vida pasada se había muerto ahogada en las aguas árticas, en un deshielo en Rusia. Recordé también su hermosa casa, toda de madera, las algas de mar, el cayak y a sus hijos, recordé su risa franca y la vez que recibí una postal de ella desde Australia, hace tanto tiempo que no sé de ella y de Steve, los pensé sentados en su sala, quizás estarán fumando, quizás estén en el jardín cuidando de sus plantas.
Luego me acordé de Pablo y de la primera vez que lo vi. Íbamos en un pesero, yo iba sentada, él se subió y se sujeto del tubo, traía una bufanda color azul fuerte y el cabello amarrado en una cola de caballo, en ese tiempo aun se usaba, me sorprendieron sus ojos azules, grandes, encantadores, no sé si el también me vio esa vez, ocasionalmente lo vi dos o tres veces más, quizás nunca olvide su cara, pues dos años más tarde un día llegando a la escuela, una amiga me dijo: mira él es Pablo, yo sabía que eran los mismos ojos azules que había visto aquel día. Me acuerdo de cuando nos quedamos solos en la locación del centro, del corto qué estábamos filmando, él estaba en arte y yo asistía dirección, había corte a cenar pero nosotros nos quedamos solos en el set, nos besamos por primera vez a la luz de las lámparas de tuxteno del cuarto de un personaje alcohólico. También me acuerdo de cuando pintábamos en la pared de su cuarto con un plumón azul, pintábamos y escribíamos frases para siempre recordarnos, aunque ahora ya ni me acuerdo lo que pintamos. Me acorde también de la primera vez que nos quedamos a dormir juntos y la sensación cuando se fue, de estar como de vacaciones, como en un día soleado, como cuando vas a la playa y el mar está tibio y todo está bien y uno es inmensamente feliz sabiendo que mañana también amanecerás en el mismo lugar. Ese día al despedirnos me asome por la ventana, se veían las hojas de los árboles de un verde intenso y entraba la luz de la tarde, a lo lejos Pablo me mandaba besos y brincaba, parecía feliz. Nos recuerdo en piyama escribiendo cada quien en silencio o editando hasta la madrugada, escapándonos en un océano de besos, volviendo al trabajo y repitiendo una y otra vez los mismos cuadros de la misma secuencia, nos recuerdo tan cercanos, tan confiados. Algunas veces lo he vuelto a ver, nos vemos lejanos aunque con cariño, nos vemos sin saber ahora exactamente quienes somos, en el fondo a veces prevalece una ligera nostalgia de ese tiempo juntos, de esas interminables hermosas vacaciones.
En Marisa también pensé y en su traje de surfista en la playa, no importaba que no hablara español y qué mi inglés fuera pésimo, su risa era tan contagiosa, su manera de bailar tan divertida, era una chica enorme, morena y de rastas, andaba en patineta, vivía en un pequeño tráiler y aunque nunca nos dimos los teléfonos o alguna dirección, cuatro años después la volví a ver en algún pueblo remoto en donde estaba nevando y hacía un frío que te congelaba la cara. Ella se acerco a mí con su risa inolvidable y me dijo : Me recuerdas a una chica mexicana , que se llamaba Adriana!!. Me acorde también de su historia con "el chiquilin" un cholo de San Blas del que se enamoro perdidamente y por el cual estaba triste, según yo nunca lo volvió a ver después de que durmió con ella en la playa, o quizás si, tal vez algún día, sí la vuelvo a ver me lo contará.
Me acordé de Kelly, el chavo rubio de Seattle, de cuando comimos pescado asado con romero, en la palapa en forma de kiosko que estaba atrás de la casa, la casa de ventanas rotas, discos de jazz y el mar como jardín. Nos recuerdo bailando con Walker, Mariana y Cédric, riéndonos a carcajadas por los efectos de tanta yerbita santa. Qué habrá pasado con él? Lo último qué supe es que otro amigo lo fue a visitar y su padre le dijo que estaba en un centro de rehabilitación para adictos al crack. Ahora me gustaría volverlo a ver o no sé a veces me gustaría repetir lo ya vivido y regresar a ese recuerdo.
Otra que a veces aparece en mis recuerdos es Rebeca, que fue como si se la hubiera tragado la tierra, no la veo desde que teníamos catorce años y usábamos esas falditas de cuadritos verdes y calcetas altas blancas, con colitas de caballo y pulseras de colores “gummi”, quería acordarme de que hablábamos pero no logro recordar nuestras platicas, solo recuerdo que nos escribíamos cartas durante las clases como cuentos animados con varios dibujos de historias en donde nosotras éramos las protagonistas, me encantaban sus dibujos y su caligrafía de letra bien definida, como pequeñas historietas. Alguna gente se preguntaba que tanto nos escribíamos, otros seguro alimentaban sus más raras fantasías pensando que éramos un par de lesbianas pubertas hablando de amor, las cartas se quedaron en una bolsa grande en algún lugar de la casa de mis padres y lo cierto es que hasta quince años después no volví a divertirme tanto al escribirme con alguien.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
CUUUMBIA y otras adquisiciones
De los intercambios de música con los amigos, últimamente siempre resultan cosas buenas y sorpresas reconfortantes para el espiritu, ayer Pablo me mostraba sus nuevas adquisiciones, de aquí lo más selecto de la cumbia. Ahora sólo me falta organizar un buen reven pa ponernos a bailar, ay qué ganas de bailar!!!
1. Systema Solar -Colombia
2. Roots of Chicha "Taringa"-Peru
3.La troba Kung Fú-Barcelona
Y otro nuevo decubrimiento fue esta banda de Rusia, qué está buenísima:
Оркестр Че (ORQUESTA CHE) Маяковский (canción gutten morgen mayakovski, canción dedicada al poeta ruso)
Y aunque estos qué ya son conocidos y uno de mis favoritos, igual aquí los comparto:
Asian Dub Foundation
1. Systema Solar -Colombia
2. Roots of Chicha "Taringa"-Peru
3.La troba Kung Fú-Barcelona
Y otro nuevo decubrimiento fue esta banda de Rusia, qué está buenísima:
Оркестр Че (ORQUESTA CHE) Маяковский (canción gutten morgen mayakovski, canción dedicada al poeta ruso)
Y aunque estos qué ya son conocidos y uno de mis favoritos, igual aquí los comparto:
Asian Dub Foundation
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